
LinkedIn: donde está quien firma
Si tu cliente no es alguien que sale a cenar sino una empresa, un inversor o un profesional, Instagram no es tu sitio. LinkedIn sí.
No todos los negocios venden a un cliente que pasea
Una inmobiliaria que busca inversores, un estudio de cocinas que quiere llegar a promotoras, una empresa de servicios que necesita hablar con directores de hotel: para todos ellos, cien seguidores adecuados en LinkedIn valen más que diez mil en Instagram.
En Tenerife hay además un factor propio: mucha empresa extranjera, mucho profesional recién llegado y mucha decisión que se toma antes de pisar la isla. LinkedIn es donde se les encuentra.
Las tres piezas
Perfil de empresa
Página bien montada, con lo que hacéis explicado sin palabrería, y publicaciones que no son notas de prensa.
Marca personal
En LinkedIn la gente sigue a personas, no a logos. Preparamos el perfil del propietario o del comercial y escribimos con su voz.
Contacto directo
Listas de contactos reales por sector y cargo, y mensajes escritos uno a uno. Nada de envíos masivos que acaban en la papelera.
Listas de personas, no de empresas
Una lista de doscientas empresas con su correo de información general no sirve para nada: ese buzón no lo lee nadie que pueda decir que sí. Lo que sirve es una lista de personas, con nombre, cargo y contacto directo.
Es más lento de montar y muchísimo más eficaz. Lo hemos hecho para captación de agentes inmobiliarios y para llegar a responsables de compras, y la diferencia en respuesta no se parece.
- Personas con nombre y cargo, no buzones genéricos
- Mensajes escritos para esa persona, no plantillas
- Seguimiento de quién ha contestado y quién no
- El contenido del perfil acompaña al contacto: cuando te miran, encuentran algo

Lo que nos preguntan
¿Sirve LinkedIn para un restaurante?
Para llenar mesas, poco. Para vender eventos de empresa, comidas de trabajo o catering corporativo, bastante. Es un canal distinto con un objetivo distinto, y no lo recomendamos a todo el mundo.
¿Hace falta que publique yo?
Escribimos nosotros y tú lo apruebas, pero el perfil tiene que sonar a ti. Una entrevista de media hora al mes suele bastar para tener material propio y no genérico.
¿Qué pasa con la protección de datos?
Trabajamos con datos profesionales publicados y con contacto uno a uno, no con envíos masivos ni con listas compradas.
¿Tu cliente es otra empresa?
Cuéntanos a quién quieres llegar y te decimos si LinkedIn es el camino o si hay uno mejor.