
Creación de contenido que da hambre
Vamos a tu local con cámara y luces, grabamos platos, sala, equipo y detalles, y salimos con material para todo el mes. Tú sigues cocinando.
La foto del móvil se nota. Y resta.
Un plato que en la mesa es una maravilla, fotografiado con el móvil a las tres de la tarde y con la luz del fluorescente, parece otra cosa. El cliente que te está mirando en Instagram antes de decidir dónde cenar no sabe cómo cocinas: solo ve la foto.
Por eso la primera partida de cualquier presupuesto nuestro es la sesión. Sin material bueno, todo lo demás —las campañas, la web, la ficha de Google— empuja una imagen que no vende.
Qué incluye una sesión
Fotografía gastronómica
Platos, cócteles, postres y detalles de carta, con luz cuidada y editados uno a uno. Sirven para redes, para la web, para la carta y para la publicidad.
Ambiente y equipo
La sala llena, la terraza al atardecer, la barra, las manos del cocinero. Lo que convence de verdad no es solo el plato: es cómo se siente el sitio.
Reels y vídeos verticales
Vídeos cortos montados, con música y subtítulos. Publicamos solo lo aprobado y siempre subtitulado: en Instagram la mayoría mira sin sonido.
De la sesión a la publicación
Preparamos la lista
Antes de ir decidimos contigo qué platos hay que sacar: las novedades, lo que más margen deja y lo que quieres empujar ese mes.
Grabamos en tu local
Normalmente entre servicio y servicio, para no molestar. Dos o tres horas, con nuestro fotógrafo y nuestro material.
Seleccionamos y editamos
De todo lo grabado sale una selección editada. Lo que no está aprobado no se publica: nunca sale un vídeo del montón de pendientes.
Lo verás antes de que salga
Te enseñamos la selección. Si algo no te gusta, fuera. A partir de ahí entra en el calendario del mes.
Una sesión al mes suele ser suficiente
De una sesión bien planteada salen entre veinte y cuarenta fotos utilizables y material de vídeo para varias semanas. Con eso se cubre el calendario del mes sin repetir siempre la misma imagen.
En temporada alta, o cuando hay carta nueva, evento o cambio de temporada, se hacen dos. Lo decidimos juntos, no es una cuota fija que pagas aunque no la uses.
- Las fotos son tuyas y las puedes usar donde quieras
- Se entregan también en el formato que pide cada plataforma
- Guardamos el archivo de todas las sesiones anteriores
- El mismo material vale para redes, web, carta y publicidad

Así queda tu carta
Ocho fotos de sesiones reales en locales de la isla. Ninguna es de banco de imágenes.








Lo que nos preguntan
¿Tengo que cerrar el restaurante para la sesión?
No. Trabajamos entre servicios o en horas valle, y muchas veces con el local funcionando: la sala con gente sale mejor que la sala vacía.
¿Los platos hay que prepararlos aparte?
Sí, y es la parte que te pedimos a ti: los platos que vamos a fotografiar se emplatan como si salieran a una mesa. Nosotros nos encargamos de todo lo demás.
¿Puedo usar las fotos para la carta o para un cartel?
Claro. El material es tuyo, sin límite de uso. De hecho lo normal es que la misma sesión acabe en Instagram, en la web, en la carta y en un cartel de la puerta.
¿Hacéis también vídeo largo o para televisión?
Hacemos vídeo para redes y para la web. Si necesitas una pieza más larga o un anuncio para pantalla, se puede plantear aparte.
¿Vemos tu local?
Nos pasamos, miramos la luz que tienes y te decimos qué se puede sacar de ahí.