
Campañas de Instagram y Facebook que se notan en la caja
Tu contenido puesto delante de quien está a diez minutos de tu puerta y todavía no te conoce. Con un objetivo por campaña y el gasto siempre a la vista.
Promocionar no es darle al botón azul
Darle a promocionar publicación desde el móvil es la forma más rápida de gastar sesenta euros y no saber qué ha pasado. Meta te enseña un número de alcance bonito y poco más.
Una campaña montada desde el administrador de anuncios permite elegir el objetivo real —mensajes, visitas al perfil, llamadas, tráfico a la web—, separar públicos por zona, edad e idioma, y comparar qué anuncio funciona mejor. Y sobre todo permite medir: al final de mes sabes cuánto has puesto y qué ha entrado.
Las cuatro campañas que más pedimos
Llenar los días flojos
Lunes a jueves, temporada baja, la hora muerta de la tarde. Se anuncia solo a quien está cerca y en el momento en que está decidiendo dónde comer.
Eventos y noches especiales
Cena de San Valentín, puesta de sol con música, menú de Navidad. Campaña corta, dinero concentrado en los días que valen.
Crecer en seguidores de verdad
Seguidores de la isla y del público que te interesa, no de la otra punta del mundo. Un perfil con diez mil seguidores que no pueden venir a cenar no vale nada.
Mensajes y reservas
Campañas que llevan a WhatsApp o al sistema de reservas, para que el anuncio acabe en una mesa y no en un me gusta.
Lo que hacemos con tu presupuesto
Ponemos la casa en orden
Cuenta publicitaria a tu nombre, píxel instalado si tienes web, catálogo si hace falta. Todo tuyo: nosotros entramos como colaboradores.
Definimos el público
Radio alrededor del local, idioma, edad, intereses y visitantes recientes de la zona. En Tenerife el radio no se pone igual en Adeje que en Santa Cruz.
Preparamos varios anuncios
Nunca uno solo. Se lanzan dos o tres versiones con foto o vídeo distinto, y a los pocos días se deja viva la que rinde.
Vigilamos y corregimos
Las campañas se miran durante el mes, no solo al final. Si un anuncio se cansa, se cambia; si un público no responde, se cierra.
Te lo contamos
En el informe mensual: cuánto se ha gastado, cuánta gente lo ha visto, cuántos han escrito o han pulsado, y qué proponemos para el mes siguiente.
Tu presupuesto lo pagas tú, y lo ves
El dinero de publicidad se paga desde tu cuenta, con tu tarjeta, a Meta. Nosotros no lo tocamos y no lo facturamos: cobramos por gestionarlo. Así siempre sabes cuánto va a los anuncios y cuánto al trabajo.
No empezamos con cifras grandes. Se arranca con un presupuesto pequeño el primer mes, se ve qué responde, y se sube solo cuando hay motivo para subirlo.
- La cuenta publicitaria es tuya, aunque un día dejes de trabajar con nosotros
- Empezamos bajo y subimos cuando los números lo justifican
- Cada campaña tiene un objetivo, no más visibilidad
- El gasto y el resultado, en el informe de cada mes

Lo que nos preguntan
¿Cuánto hay que poner al mes en publicidad?
Depende del objetivo y del tamaño del local, pero para empezar y ver algo, en hostelería de Tenerife se trabaja bien con presupuestos modestos y constantes. Lo importante es que no se pare: una campaña encendida tres días no le da tiempo a Meta a aprender nada.
¿Se puede saber si alguien ha venido por el anuncio?
Se puede medir todo lo que pasa en digital: quién escribe, quién pulsa el teléfono, quién entra en la web y reserva. Lo que nadie puede medir con exactitud es al que vio el anuncio y se presentó tres días después sin decir nada. Te decimos lo que sabemos y lo que no.
¿Tengo que darte mi tarjeta?
No. La tarjeta se pone en tu cuenta publicitaria, que es tuya, y el cargo lo hace Meta directamente. Nosotros entramos con permisos de gestión, sin acceso al medio de pago.
¿Y si ya tengo campañas puestas por otro?
Las miramos antes de tocar nada. A veces lo que hay funciona y solo hay que ordenarlo; a veces está pagando por públicos que no pueden llegar al local ni queriendo.
¿Miramos tu cuenta?
Si ya tienes campañas, te decimos gratis qué está tirando dinero. Si no las tienes, te decimos por dónde empezaríamos.