Tienes una peluquería en Santa Cruz, una clínica de fisioterapia en Las Palmas o un taller en Valencia. Sabes hacer tu trabajo, pero luego toca responder reseñas, contestar presupuestos por WhatsApp, publicar algo en Instagram y explicar en la web qué haces. Todo eso es escribir, y es justo donde ChatGPT te ahorra tiempo, si le pides las cosas bien. A esa forma de pedirlas se le llama prompt: es simplemente el mensaje que le escribes a ChatGPT.
¿De verdad sirve ChatGPT para el marketing de un negocio pequeño?
Sí, para escribir: publicaciones, respuestas a reseñas, mensajes a clientes, descripciones de servicios. No sirve para decidir tu estrategia ni conoce tu negocio hasta que se lo cuentas. Piensa en él como en un ayudante rápido y bueno con las palabras, pero recién llegado: escribe bien lo que le explicas, e inventa cuando no le explicas lo suficiente.
¿Cómo se escribe un prompt que funcione?
Un prompt que funciona tiene tres cosas: datos reales (el servicio, el cliente tipo, la ciudad), un límite (cuántas líneas, cuántas palabras) y un tono. Sin datos reales, ChatGPT rellena con frases como «soluciones integrales con pasión y profesionalidad», que no dicen nada y que tus clientes reconocen al vuelo. Sin límite, se alarga. Sin tono, suena a multinacional y no a ti.
Todos los prompts de aquí abajo tienen partes entre [corchetes]: las cambias por los datos de tu negocio, copias y pegas en ChatGPT. Y hay un añadido que mejora cualquiera de ellos. Ponlo al final:
Escribe como hablo yo con mis clientes: [dos o tres palabras sobre tu tono, por ejemplo «directo, amable, sin tecnicismos»].
¿Cómo presento un servicio en Instagram sin sonar a anuncio?
Empezando por el problema del cliente, no por lo bueno que eres. Dile a ChatGPT para quién es el servicio y qué le resuelve:
Escribe una publicación de Instagram para presentar el servicio [nombre del servicio] de mi negocio [nombre], en [ciudad]. Para quién es: [cliente tipo]. Qué problema resuelve: [problema]. Máximo 5 líneas, tono [tono], una pregunta al final para que comenten. Sin palabras como «excelencia» o «soluciones integrales».
¿Y cuando no sabes qué publicar? Las mejores ideas ya las tienes: son las preguntas que te hacen los clientes cada semana.
Estas son las preguntas que más me hacen los clientes: [lista]. Convierte cada una en una idea de publicación o de reel que la responda de forma sencilla, con un título de máximo 8 palabras.
¿Cómo respondo a una reseña negativa?
Con calma, reconociendo lo que es cierto y proponiendo hablarlo en privado. Dale a ChatGPT la reseña y tu versión de los hechos:
Un cliente dejó esta reseña en Google de mi negocio: «[pega la reseña]». Lo que pasó de verdad: [tu versión en dos líneas]. Escribe una respuesta pública de máximo 5 líneas: agradece, reconoce lo que es cierto, explica sin justificarte y propone hablarlo en privado. Sin tono ofendido y sin frases hechas.
La respuesta no la lee solo quien se ha quejado: la leen todos los que están pensando en elegirte. En el kit tienes también los prompts para las reseñas positivas, para las que parecen falsas y para pedir reseñas sin que sea incómodo.
¿Cómo escribo la descripción de mi ficha de Google?
Con un prompt que respete las normas de Google. Google indica en sus páginas de ayuda que la descripción no debe superar los 750 caracteres, que no debe incluir enlaces y que tiene que hablar del negocio, no de promociones, precios u ofertas. Díselo desde el principio:
Escribe la descripción de la ficha de Google de mi negocio [nombre], un/una [tipo de negocio] en [ciudad]. Datos reales: [servicios principales, cuántos años llevamos, a quién atendemos, zonas en las que trabajamos, qué nos diferencia]. Máximo 700 caracteres con espacios. Las dos primeras líneas tienen que decir qué hacemos y dónde. Sin enlaces, sin precios, sin ofertas y sin palabras como «el mejor».
Pero la descripción es solo una parte. Quien busca «peluquería cerca de mí» o «fisioterapeuta en» su ciudad mira antes la nota, las fotos, si respondes a las reseñas y lo arriba que sales en Google Maps. Si quieres saber qué le falta a tu ficha, hacemos un análisis gratis: la miramos como la mira un cliente y te enviamos por WhatsApp en qué posición apareces cuando buscan un negocio como el tuyo en tu zona, cuántas reseñas tienes sin respuesta, cuánto tiempo llevas sin publicar, cuántas fotos tienes menos que tus tres competidores más cercanos, tu nota frente a la media de la zona y qué falta en la ficha. No te llamamos: pide el análisis gratis de tu ficha.
¿Qué contesto a quien me pide un presupuesto por WhatsApp?
Antes que un precio, unas pocas preguntas que te ayuden a entender qué necesita. Así el presupuesto que mandes después será el bueno:
Un posible cliente me escribió: «[pega el mensaje]». Escribe una respuesta que le dé las gracias, haga como máximo 3 preguntas para entender qué necesita de verdad y proponga el siguiente paso (una llamada corta o una cita). Máximo 6 líneas.
Y si mandaste el presupuesto y no contesta, un recordatorio que no meta prisa:
Envié un presupuesto a un cliente hace [número] días y no ha contestado. Escribe un mensaje corto y amable para recordárselo, sin meter prisa, dejándole la puerta abierta a decir que no.
¿Cómo explico mis servicios para que se entiendan?
Pidiendo a ChatGPT que los reescriba para alguien que no es del oficio. Es muy útil en clínicas, talleres o asesorías, donde el vocabulario técnico aleja al cliente:
Reescribe las descripciones de mis servicios para que las entienda alguien que no es del oficio, máximo 25 palabras cada una, empezando por el problema del cliente y no por la técnica. Servicios: [pega la lista].
¿Cómo reviso un texto antes de publicarlo?
Pídele a ChatGPT que haga de revisor, también de lo que escribes tú. Es el último prompt del kit y el que más usamos:
Revisa este texto que quiero publicar para mi negocio: «[texto]». Dime si hay errores, frases que suenan a inteligencia artificial, promesas que no puedo cumplir o palabras que un cliente podría entender mal. Luego dame la versión corregida, sin alargarla.
¿Cuándo es mejor no usar ChatGPT?
En cuatro casos, y conviene tenerlos claros antes de empezar:
- Con datos personales de tus clientes. No pegues nombres, teléfonos, emails ni fichas de clientes. OpenAI explica en sus páginas de ayuda que, en las cuentas personales, las conversaciones pueden usarse para mejorar sus modelos, salvo que lo desactives en la configuración de ChatGPT, en el apartado de controles de datos. Si tienes una clínica, más cuidado todavía: el RGPD trata los datos de salud como una categoría especial. Quita los nombres y escribe «el cliente» o «el paciente».
- Para escribir reseñas. Ni a tu favor ni contra la competencia. Las normas de Google prohíben las reseñas falsas y te arriesgas a que suspendan la ficha.
- Para los hechos. ChatGPT puede inventarse con total seguridad una cifra, una norma o un dato técnico. Lo avisa la propia OpenAI debajo del cuadro donde escribes: puede cometer errores y la información importante hay que comprobarla.
- Para precios, plazos y garantías. Se pueden redactar con ChatGPT, nunca decidir. Lo que prometes a un cliente lo revisas tú, palabra por palabra.
¿Dónde están los 20 prompts?
En el kit gratuito: un PDF con los 20 prompts listos para copiar, organizados así:
- Publicaciones e historias: presentar un servicio, la semana de historias, cómo trabajáis de verdad, las preguntas de los clientes
- Reseñas: negativas, positivas, las que parecen falsas y cómo pedirlas
- WhatsApp y clientes: respuestas rápidas, presupuestos, recordatorios, clientes de siempre
- Servicios y ofertas: explicarlos fácil, «quiénes somos», ofertas sin bajar el precio, preguntas frecuentes
- Anuncios e ideas: el texto del anuncio, el calendario del mes, qué buscan tus clientes y la revisión final
Nos dejas tu nombre y tu email y lo descargas al momento. Funcionan también con la versión gratuita de ChatGPT.